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lunes, 2 de noviembre de 2026

Russ Hoyt: "Mi padre y hermano cambiaron el mundo para las personas con discapacidad"


En una entrevista exclusiva con Juan Pablo Fabrissin para el flamante ciclo Conversaciones Reales, el presidente de Team Hoyt y de la Fundación Hoyt recordó la vida de su padre Dick y de su hermano Rick, protagonistas de una de las historias más extraordinarias del deporte mundial. Reveló momentos desconocidos de la intimidad familiar, recordó la operación que puso en riesgo la vida de Rick y destacó el legado de inclusión que continúa vigente. 

Durante décadas, Dick y Rick Hoyt emocionaron al mundo al participar juntos en maratones, triatlones y otras competencias de resistencia. Dick corría empujando la silla de ruedas de su hijo, quien tenía parálisis cerebral, demostrando que las barreras físicas no tenían por qué convertirse en límites para compartir una pasión. Sin embargo, detrás de aquella historia que trascendió las fronteras del deporte existía una familia que enfrentó dificultades, celebró conquistas y trabajó para transformar la realidad de las personas con discapacidad. 

En una entrevista exclusiva concedida por correo electrónico al periodista argentino Juan Pablo Fabrissin, para el ciclo Conversaciones Reales, Russ Hoyt, hijo de Dick y hermano de Rick, compartió recuerdos personales que permiten conocer una faceta menos difundida de los protagonistas de Team Hoyt. 

Su padre, fallecido en 2021, era reconocido mundialmente por su fortaleza física y determinación. Pero lejos de las cámaras y las competencias, Russ lo recuerda como un hombre tranquilo, trabajador y profundamente comprometido con su familia. "Papá era un hombre tranquilo, con un fuerte sentido de propósito. Siempre estaba ocupado con algún proyecto nuevo; nunca se quedó quieto", expresó. 

Antes de ingresar al Ejército, Dick había trabajado como albañil, un oficio que continuó desarrollando en su vida cotidiana. "Sus proyectos generalmente consistían en construir una chimenea, un sendero o un muro de piedra. Le gustaba cocinar y siempre se aseguraba de que todos estuvieran bien cuidados", recordó. 

El humor de Rick y una enseñanza para toda la vida. 

Aunque millones de personas conocieron a Rick Hoyt por sus participaciones deportivas junto a su padre, Russ conserva especialmente el recuerdo de su sentido del humor y su entusiasmo por la vida.

"Mi recuerdo más especial de Rick no es un momento en particular, sino su sentido del humor y su amor por la vida. Rick era famoso por sus bromas", señaló. 

Entre las anécdotas familiares, recordó un cumpleaños en el que su hermano decidió hacerle un regalo inesperado. 

"Un año, para mi cumpleaños, le pidió a su asistente personal que envolviera un par de mis propios zapatos. En la tarjeta escribió: '¡Te compré algo que sabía que te iba a quedar bien!'". 

Aquella forma de afrontar la vida dejó una enseñanza que Russ mantiene presente: “Aprendí a disfrutar cada momento ya divertirme durante el camino”. 

La operación que puso en riesgo la vida de Rick 

Detrás de los logros deportivos también existieron situaciones de enorme incertidumbre. Una de las más difíciles ocurrió cuando Rick tenía poco más de veinte años y tuvo que someterse a una compleja intervención quirúrgica debido a fuertes dolores de espalda provocados por una curvatura de su columna vertebral. 

La operación consistió en colocar barras metálicas a lo largo de la columna, pero posteriormente se produjo una infección grave que puso en riesgo su vida. 

"No estábamos seguros de que fuera a sobrevivir. Su estado fue crítico durante varios días después de la cirugía", reveló Russ. 

Una vez superado el peligro inmediato, apareció otra preocupación: la posibilidad de que Rick no pudiera volver a participar en las competencias que tanto disfrutaba junto a su padre. 

“Se enfrentaba a la posibilidad de perder la capacidad de hacer aquello que más le apasionaba”, explicó. 

Sin embargo, la recuperación a su familia. 

“Siguiendo fielmente el espíritu de 'Yes You Can' (Sí, tú puedes), se recuperó completamente y volvió a competir en las calles junto a papá apenas tres meses después de la operación”, recordó. 

Un abrazo en Hawái que quisiera volver a vivir 

Consultado sobre qué momento elegiría revivir junto a su padre y su hermano, Russ no dudó en mencionar la llegada de ambos a la meta del Campeonato Mundial de Ironman, en Hawái, una de las pruebas más exigentes del deporte de resistencia. 

“Rociarlos con champán, abrazarlos y decirles lo orgulloso que estaba cuando completaron el Campeonato Mundial de Triatlón Ironman en Hawái”, respondió. 

Para Russ, aquella celebración representó mucho más que una conquista deportiva. 

“Siempre fueron mis héroes personales, pero en ese momento pude estar con ellos mientras el mundo observaba y veía lo que yo veía”, expresó. 

Y agregó: "Papá y Rick pudieron hacer juntos algo que muy pocas personas en el mundo podrían lograr. El amor que sentían el uno por el otro y la fuerza que se daban mutuamente lo hicieron posible". 

El recuerdo permanece intacto. 

“Es un momento en el que pienso a menudo y que me encantaría volver a vivir una y otra vez”, confesó. 

El legado de una familia que abrió puertas. 

Más allá de los resultados deportivos, Russ considera que la principal contribución de su padre y su hermano fue haber generado oportunidades de inclusión para miles de personas con discapacidad. 

En ese proceso también se destacó el papel fundamental de su madre, Judy Hoyt, cuyo trabajo fue decisivo para impulsar cambios en el ámbito educativo. 

“Papá y Rick, junto con mi madre Judy, abrieron puertas en el mundo que anteriormente estaban cerradas para las personas con discapacidad”, afirmó. 

Según relató, Judy impulsó la primera ley que permitió a Rick y otras personas con discapacidad asistir a escuelas públicas junto a estudiantes sin discapacidad. 

Precisamente en el ámbito escolar nació la iniciativa que posteriormente se convertiría en Team Hoyt. 

"Fue en la escuela donde un profesor de educación física le sugirió a Rick que su padre lo empujara en una carrera. Allí comenzó todo, hace casi 50 años, en 1977", explicó. 

A partir de aquella experiencia, padre e hijo construyeron una trayectoria que trascendió el deporte y se transformó en un símbolo internacional de perseverancia e inclusión. 

Actualmente, Russ continúa ese trabajo como presidente y director ejecutivo de Team Hoyt y de la Fundación Hoyt, organización que promueve oportunidades para las personas con discapacidad. 

“Nuestra familia continúa haciendo posible la inclusión de las personas con discapacidad a través de la Fundación Hoyt”, destacó. 

“Les diríamos que estamos cambiando el mundo” 

Hacia el final de la entrevista, Russ recibió una pregunta especialmente personal: si pudiera compartir un minuto más con su padre y su hermano, ¿qué les diría? 

Su respuesta sintetizó el sentido de una historia familiar que continúa proyectándose mucho más allá de las competencias deportivas. 

"Si pudiera pasar un minuto más con papá y Rick hoy, les diría que estamos cambiando el mundo para las personas con discapacidad. Gracias a ellos tenemos la oportunidad de ayudar a otros a ser incluidos". 

Y conclusiones con una frase que resume el legado de la familia Hoyt: 

“Les diría que Dick, Judy y Rick Hoyt siguen marcando el camino y asegurándose de que, cuando alguien pregunta: '¿Puedo ser incluido?', la respuesta sea: 'SÍ, TÚ PUEDES'”. 

A casi cinco décadas de aquella primera carrera de 1977, la historia de los Hoyt continúa siendo mucho más que el recuerdo de un padre empujando la silla de ruedas de su hijo. Es también el testimonio de una familia que contribuyó a abrir espacios de participación para personas con discapacidad y cuyo trabajo sigue vigente a través de las nuevas generaciones.