Lo que está ocurriendo con el sistema de estacionamiento medido en Reconquista es demasiado serio como para que la investigación termine únicamente en los empleados que hoy están siendo sumariados.
Si existen diferencias entre lo que debía ingresar y lo que efectivamente ingresó, corresponde investigar, determinar responsabilidades y aplicar las sanciones que correspondan. En eso no debería haber discusión.
Pero tampoco debería haber discusión sobre otra cuestión fundamental: la investigación debe abarcar toda la cadena de responsabilidades, incluidos los funcionarios.
Porque una pregunta aparece de manera inevitable:
¿Cómo funcionaban los controles?
En cualquier organización, pública o privada, cuando existe manejo de dinero no alcanza con confiar en las personas. Deben existir procedimientos, controles, verificaciones, cierres, auditorías y responsables jerárquicos encargados de supervisar que todo funcione correctamente.
Por eso, además de analizar la conducta de quienes cobraban o rendían fondos, es necesario determinar quién controlaba esos movimientos, quién recibía las rendiciones, quién verificaba la información, quién tenía acceso a los reportes y quién era el responsable político y administrativo del sistema.
Si los controles funcionaban correctamente, la investigación lo demostrará.
Pero si los controles fallaron, también hay que saber por qué fallaron.
Y si durante un tiempo prolongado nadie detectó diferencias, entonces corresponde preguntarse si el problema fue solamente operativo o si también existieron fallas de supervisión.
La sociedad tiene derecho a conocer toda la verdad.
No solamente qué ocurrió.
También cómo ocurrió.
Y por qué ocurrió.
Cuando se administra dinero público, la responsabilidad no termina en quien ejecuta una tarea. La responsabilidad también alcanza a quienes tienen la obligación de controlar, supervisar y garantizar la transparencia del sistema.
Por eso considero que, hasta que la situación se encuentre completamente esclarecida y existan garantías de transparencia y control, debería evaluarse la suspensión preventiva del estacionamiento medido.
No se trata de buscar culpables antes de tiempo.
No se trata de hacer acusaciones apresuradas.
Se trata de realizar una investigación seria, profunda y sin privilegios.
Una investigación que vaya hacia abajo y también hacia arriba.
Porque si hubo errores, irregularidades o falta de controles, los vecinos merecen saber exactamente dónde estuvieron las responsabilidades.
Y porque cuando se trata de recursos públicos, la confianza se recupera con transparencia, no con silencios.
La pregunta que debe responder la investigación es simple:
¿Quién tenía la responsabilidad de controlar y por qué las diferencias no fueron detectadas antes? Hasta que esa pregunta no tenga respuesta, la investigación estará incompleta.-
Ing. Walter Kreni.-




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