Vialidad negó haber autorizado el corteConsultado sobre lo sucedido, el jefe de Vialidad Zona Norte con asiento en Vera, arquitecto Carlos Maggi, fue categórico al señalar que no existió autorización alguna por parte del organismo para realizar semejante intervención.
“Bajo ningún punto de vista Vialidad autorizó que se haga ese corte; todo lo contrario, nosotros estamos para garantizar la transitabilidad”, sostuvo.
Maggi confirmó además que algunos productores habían planteado esa posibilidad tiempo atrás, aunque aclaró que la propuesta fue rechazada y que se les informó que una decisión de ese tipo debía ser analizada, eventualmente, junto a Recursos Hídricos y dentro de un esquema técnico e institucional.
Las declaraciones del funcionario dejaron en claro que la obra fue ejecutada por fuera de cualquier procedimiento oficial.
“Incurrieron en un grave delito”Las repercusiones escalaron aún más luego de las declaraciones del director provincial de Vialidad, ingeniero Pablo Seghezzo, quien advirtió que no solo se trata de una acción irregular sino que podría configurar un hecho de gravedad legal.
Según manifestó en FM Vida, quienes realizaron el corte “incurrieron en un grave delito”, remarcando que ningún particular puede intervenir por cuenta propia sobre una ruta provincial.
Desde el organismo entienden que, además del daño a infraestructura pública, existe una alteración riesgosa del sistema hídrico regional, con consecuencias que podrían afectar a terceros.
Productores perjudicados advierten por nuevas inundaciones
La preocupación también llegó desde otros sectores productivos de la región que, lejos de beneficiarse con la medida, podrían resultar seriamente mas afectados de lo que están.
El productor de los Bajos Submeridionales, doctor Edgardo Senn, cuestionó duramente la maniobra y advirtió que podría agravar la situación de numerosos establecimientos rurales.
Explicó que en su campo el agua había comenzado a bajar, registrándose un descenso cercano a los siete centímetros, pero que la apertura sobre la ruta podría redireccionar una gran masa hídrica que volvería a inundar sectores que comenzaban a recuperarse.
“A esta tenemos que pelearla todos juntos, no tratar de salvarse perjudicando al otro”, expresó.
Sus palabras reflejan el malestar de productores que consideran que la decisión fue tomada sin evaluar el impacto colectivo.
Riesgo para vecinos aislados y emergencias sanitarias
A la controversia productiva se sumó el reclamo de vecinos rurales que advirtieron por una situación aún más delicada: la interrupción total del paso puede complicar la llegada de alimentos, medicamentos e incluso impedir traslados por razones sanitarias.
Habitantes de la zona remarcaron que, ante una emergencia médica o la necesidad de asistir a familias aisladas, el corte representa un obstáculo crítico.
En un territorio donde los caminos ya se encuentran severamente afectados por el exceso hídrico, la destrucción de un paso estratégico suma preocupación en comunidades que dependen de esa vía para su vida cotidiana.
Un conflicto que expone la tensión por el manejo del agua.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa la histórica problemática del manejo hídrico en los Bajos Submeridionales, donde cada emergencia reaviva tensiones entre productores, organismos del Estado y pobladores rurales.
Mientras algunos sectores buscan soluciones inmediatas para proteger sus campos, otros advierten que decisiones individuales pueden trasladar el problema aguas abajo y generar daños mayores.
Por estas horas crecen los pedidos para que Vialidad y Recursos Hídricos intervengan con urgencia, evalúen los daños provocados y definan medidas para restablecer la transitabilidad y evitar nuevas complicaciones.
Lo ocurrido en la Ruta Provincial 13 abrió además un fuerte debate sobre responsabilidades, posibles sanciones y el riesgo de que, en medio de la emergencia hídrica, decisiones por fuera de los canales institucionales terminen agravando una situación ya crítica.